¿Es posible plenitud de vida?

Columna de Jaime Gutiérrez: ¿Es posible plenitud de vida?

|
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

La mayoría de las personas que trabajamos, a partir de que llegamos a cierta edad, generalmente pasada la quinta década, empezamos a preocuparnos por nuestra vejez y por la pensión que vamos a recibir porque, eso sí (así piensa y se expresa una gran cantidad de personas), “me tengo que pensionar a los sesenta años de edad, ¿para qué le trabajo más al Gobierno?”.

El asunto es que cuando estamos en la flor de la vida, trabajando, echándole al antro, a las fiestas y a las pachangas, “hasta que Dios amanece”, en nada pensamos en lo que ocurrirá cuando lleguemos a la quinta o al sexta, o a las siguientes décadas, tendemos a creer que la juventud se prolongará por toda la vida y no, eso no es así.

La vida se va entretejiendo, momento a momento, con diversas circunstancias y situaciones que quizás nos distraigan de lo que realmente es importante, pero serán las decisiones que tomemos las que marcarán nuestro sendero a partir de los sesenta años de edad.

Muchos, cuando cumplimos los cincuenta y cinco años de edad, empezamos a querer preparar nuestra llegada a la sexta década, careciendo de un plan de acción, basados únicamente en cómo le hizo nuestro compa, nuestro vecino, familiar o algún conocido, llegando a creer que nuestro camino debe ser el mismo que esas personas siguieron.

Nada más inexacto que pensar como se describe en el párrafo anterior. ¿Quieres llegar a un final feliz a partir de la fecha en que accedas a la sexta década de tu vida?

Simplemente prepara un plan de acción que te defina y marque el mejor camino a seguir, pues avanzar sin rumbo fijo, sólo te permitirá acumular años de vida, pero no estarás creando las condiciones para tu mejor retiro y pensión, y para el resto de tu vida.

Es muy recomendable que, antes de los cincuenta y cinco años de edad, tengas ya definido un plan de acción que te permita enderezar el barco o bien, dirigirlo directamente a tu destino final para así llegar en las mejores condiciones y disfrutar a plenitud, el resto de tus días y de tu mejor pensión.

Si deseas disfrutar de excelencia en salud, cuida tus hábitos y ocúpate de ti; si deseas solvencia emocional e independencia financiera, simplemente ocúpate de ti, bajo un esquema perfectamente estructurado considerando que, no siempre, la pensión puede ser tu mejor opción; hay otras alternativas y que quizás debería conocer.

Esta semana atendimos a una jovencita que deseaba conocer las decisiones que debiera de tomar para en su vejez, gozar de independencia, libertad, solvencia económica y seguir disfrutando la vida, pero ya sin preocupaciones. ¿Es posible? Sí, sí es posible.

Lo más leído

skeleton





skeleton