Milenio.com
MÉXICO, D.F.- El cuerpo de Michael Jackson se mantiene en refrigeración en una cripta mientras la policía decide el rumbo que tomará la investigación sobre la causa de muerte del artista. El cuerpo no ha sido enterrado para evitar un proceso de exhumación.
De acuerdo con los abogados de la familia Jackson, el retraso en la sepultura de Jacko se debe a la investigación que llevan a cabo los detectives sobre la premisa de que el cantante fue asesinado.
Entre los doctores sujetos a investigación se encuentran el dermatólogo de Michael, el doctor Arnold Klein y el doctor Conrad Murray, quien se encontraba con Jackson en el momento en que se corazón se detuvo e intentó revivirlo sin éxito.
Hasta el momento las investigaciones apuntan hacia una posible sobredosis de un sedante conocido como Propofol, que sólo puede suministrarse en hospitales. La policía a comenzado a cuestionar la responsabilidad médica de los galenos que pudieron prescribir durante años medicamentos controlados a Jackson, informó milenio.com.
Se tienen reportes sobre el uso de somníferos fuertes por parte del rey del pop para controlar su insomnio crónico. Los detectives están en espera de los resultados del examen toxicológico ordenado por el Condado de Los Ángeles.
Si bien, la policía no a acusado formalmente a nadie de haber asesinado al astro, si considera que una dosis letal de Propofol fue suministrada accidentalmente y condujo a la muerte del artista. El médico que resulte responsable puede enfrentar cargos por homicidio en segundo grado.
Mientras tanto, Joe, padre del artista y su hermana LaToya han asegurado públicamente que no descansarán hasta que la muerte de Michael sea esclarecida, pues consideran que las circunstancias son dudosas.
Por el momento se encuentran a la espera de los resultados de una segunda autopsia. Al parecer la familia Jackson no desea que se realice una exhumación del cadáver en caso de que nuevas pistas aparezcan durante la investigación y prefieren retrasar la sepultura el tiempo que sea necesario.
Así, a tres semanas de su fallecimiento, el cuerpo de Jackson se encuentra en un mausoleo bajo tierra y climatizado en el cementerio de Forest Lawn en Los Ángeles.